9 dic. 2013

Destino Berlín

Cuándo comenzamos a pensar un destino para nuestras vacaciones de invierno, nuestro cerebro decidió que la mejor opción era Alemania y más concretamente la ciudad de Berlín. 
Nos decidimos y dijimos a Berlín.  Pero parecía algo lejano, sin embargo mañana lunes dia 9 estaremos en el avión rumbo a dicha ciudad.
Frío del carajo dicen que hace. Ya os lo contaré.
Me voy en la mejor compañía posible, la de mi pareja.
Qué ganas de estar en el avión, pese al miedo que me dan.

5 dic. 2013

¿Y si fuera ella? CAPITULO FINAL

Y por fin llegó el día tan esperado por ambos.  Durante mucho tiempo lo que iba a suceder aquel 17 de Febrero de 2013 había parecido una utopía. Pero por fin después de mucho luchar lo iban a lograr.
Castle se encontraba aun en su cama, hacia horas que se había despertado pero no quería levantarse por si al hacerlo descubría que todo había sido sólo un sueño. Martha decidió que ya era hora, Richard debía comenzar a prepararse o llegaría tarde.

-Richard querido, es hora de levantarse. No querrás llegar tarde en el día más importante de tu vida. Venga arriba –mientras pronunciaba aquellas palabras retiraba la ropa de la cama, dejando a su hijo totalmente destapado.
Castle tan solo se hacia un ovillo y metía su cabeza bajo la almohada. Martha al ver aquello se sentaba en la cama al lado de su hijo.

-¿Qué sucede muchacho?
-Nada madre –contestaba el escritor aun bajo la almohada.
-Ya, nada. Por eso no te levantas. A ver Richard, siempre hemos hablado de todo. ¿Qué te pasa?
-Tengo miedo – por fin sacaba su cabeza del escondite- miedo de que al levantarme todo haya sido un sueño. Miedo de que Kate no sea real. Miedo de volver a estar en tinieblas. Miedo a despertar recordando lo soñado y que sólo sea eso, un sueño.  Madre, ya no podría volver a vivir como lo hacía antes.
-Richard, no es un sueño –acariciaba la cara de su hijo con inmensa ternura. En el fondo ella también había sentido ese miedo- todo es real. Katherine es real, tu amor por ella es real, el suyo por ti es real. Es real que tu hija adora a tu futura mujer. Es real que tus amigos estarán aquí. Es real que vuelves a llamarme madre. Tu vida Richard Alexander Castle es real.
-Gracias madre –se fundía en un abrazo con aquella mujer que tanto había sufrido a lo largo de aquellos años- Te quiero madre. Sé que lo digo poco, pero no por ello  es menos cierto.
-Yo también te quiero muchacho. Y ahora si no quieres que Katherine te mate, levántate –Martha salía de aquella habitación con una sonrisa.

3 dic. 2013

¿Y si fuera ella? 25

Tras haber estado una semana hospitalizado el escritor por fin recibió el alta, era libre. Aquella mañana junto a Castle se encontraban las mujeres de su vida, su madre, su hija y la mujer tantas veces soñada por él.
El médico le había aconsejado tranquilidad, y semi reposo. Le aconsejo que al menos durante el primer mes fuera del hospital se tomase las cosas con calma. Tras aquel consejo Martha decidió que lo mejor sería que su hijo pasase una temporada en la casa que poseía en Los Hamptons. Allí encontraría la tranquilidad que necesitaba para recuperarse.
Al escuchar aquello Beckett sintió como la tristeza inundaba su corazón. Ella pensaba cuidarlo en casa, pero si él se iba aquella idea no podría ser llevada a cabo.

-Kate, ¿vendrás conmigo? – La voz de Castle la sacó de sus pensamientos.
-¿Acompañarte a los Hamptons? –Se sintió idiota por no haber pensado que él se lo propondría- me encantaría pero no sé si Gates me concederá unos días de vacaciones para poder hacerlo.
-Bueno, pues tendremos que preguntárselo entonces- en la mente del escritor no cabía la posibilidad de estar tanto tiempo alejado de Beckett.
-Si no lo logro, podría ir cada viernes y quedarme hasta el domingo y el resto de los días estarías acompañado por Alexis y tu madre.
-Querida, ni Alexis ni yo iremos. La niña debe asistir a la escuela y yo me quedaré cuidándola. En todo caso iremos los fines de semana, y así tú podrás descansar –Martha estaba decidida a que de una vez por todas ellos estuvieran juntos.
-Esperemos que la capitán me de esos días.